A la hora de hablar de la vivienda sostenible que hoy en día se está llevando a cabo, a menudo no solemos conocer todos los términos y podemos confundirlos. De este modo, metemos dentro de una misma tipología elementos que, realmente, son diferentes, tal y como vamos a ver.

La arquitectura ecológica o sostenible es, quizás, la que más nos suene. Los edificios calificados de esta manera deben cumplir toda una serie de requisitos para ser certificados como tales.

Normalmente, los que más se conocen son los relativos a la energía consumida en ellos. Estos suelen tener placas solares que producen energía o agua caliente, así como doble acristalamiento, por lo que se reduce la factura que tenemos que abonar a la compañía correspondiente.

placas solares para una vivienda ecologica

Sin embargo, también hay que tener en cuenta en ellos otros ítems, tales como los materiales de los que están construidos, la reutilización del agua o hasta la afección paisajística que presentan o la ética social a la hora de haberse construido.

Son algo menos comunes los edificios autosuficientes, aquellos que van a producir todo lo que necesiten para el desarrollo de las familias o personas que habiten o trabajen en ellos.

Por supuesto, su desarrollo se va a basar en la arquitectura ecológica. Sin embargo, deben ir un paso más adelante, ya que no van a poder (o querer) suministrarse de las líneas energéticas o del agua de las redes. Por ello deben cuidar mucho más su construcción.

A este respecto, hay que tener en cuenta, por ejemplo, la orientación del edificio que tienen, para aprovechar al máximo la luz del sol o, dependiendo del clima, evitar que se caliente en exceso.

Suelen tener también cubiertas vegetales, de tal modo que los aíslan de las inclemencias del tiempo y de los cambios extremos de las temperaturas que puedan producirse en verano o invierno.

jardin vertical moderno

Sobre esto mismo, suelen ser casas que tienen climatización evaporativa, ya que es un mecanismo mucho más ecológico que el que supone el aire acondicionado convencional y necesita menos energía para refrigerar o calentar la casa. Del mismo modo que tiene grandes beneficios para los habitantes de la misma.

Finalmente, habrá que diferenciar a estas dos tipologías de lo que es una casa (o edificio) biológica. En esta lo más importante es el estado de los miembros de ella, por lo que se eliminan completamente los químicos, radiaciones o cualquier otro tóxico que pudiera existir.

Lo más importante en ellas es la salud, por lo que se miden mucho más los materiales con los que se ha construido. No solo se tendrá en cuenta que esté bien orientada o que circule de manera eficiente el aire por ella, sino también que no se usen pinturas químicas o que el hormigón tenga componentes extraños.

Para muchos es sabido que los actuales sistemas de edificación no son nada saludables y que incluso pueden ser muy perjudiciales para aquellas personas sensibles. Un claro ejemplo son los sistemas de climatización tradicionales que no renuevan el aire y que además son bastante polémicos porque generan bastante rechazo. Así que algo tiene que cambiar, quizas poco a poco podamos ir hacia un mundo mucho  más saludable.

alergia aire acondicionado

Asimismo, también suelen ser autosuficientes, pero no solo de agua o energéticamente, sino que en ellas es normal encontrar jardines y huertos en los que producir los propios alimentos.