La garganta y el aire acondicionado no son buenos aliados. Este nos acompaña durante épocas de calor asfixiante, pero puede incidir en nuestra salud, ya que produce sequedad de garganta, con el riesgo de contraer resfriados y otras dolencias. Seguro que lo has notado. ¿Por qué daña nuestra salud? ¿Cómo evitarlo?

problemas de salud probocados por el aire acondicionado

Los diferentes problemas del aire acondicionado para tu salud

La sequedad que ocasiona el aire acondicionado es la responsable de varios problemas de salud. Absorbe la humedad del aire de nuestra vivienda, dejándolo más seco.

El proceso de condensación es el responsable. ¿En qué consiste esa condensación? Pues en que a la hora de poner el aire en frío, el intercambiador interior se refrigera. Esto hace que cuando el aire circulante pase a través de él para enfriarse, deje parte de su humedad pegada al intercambiador. El aire ya no es tan húmedo y tu aparato respiratorio se resiente. 

Pero el aire acondicionado no solo produce sequedad de garganta sino otras enfermedades asociadas a ella, como son:

  • Catarros.
  • Faringitis: comúnmente llamada dolor de garganta.
  • Laringitis: la laringe está situada en la parte superior de la tráquea. Es la fuente de tu voz. Dentro de ella se encuentran las cuerdas vocales. Al respirar, estas se abren para que el aire pueda entrar y salir de los pulmones. Cuando las cuerdas vocales se inflaman o se hinchan, no trabajan bien. El síntoma más habitual de esta dolencia es la voz ronca o rasposa.
  • Infecciones tanto por virus como por bacterias: la inhalación directa de aire frío y la sequedad del aire disminuyen tus defensas haciéndote más vulnerable a infecciones.
  • Neumonía: la causante de ella es la bacteria llamada Legionella. Esta puede ubicarse en los sistemas de humidificación o en las torres de refrigeración, lo que hace que pueda transmitirse por los conductos de aire acondicionado.
  • Aspergilosis broncopulmonar en personas asmáticas: los Aspergillus son hongos que pueden crecer dentro de instalaciones de aire acondicionado con una limpieza deficiente. Es fácil inhalar este tipo de esporas, pero la enfermedad es rara. Solo se da en personas con el sistema inmunitario débil o que padecen otra enfermedad. Es el caso de pacientes asmáticos.
  • Fiebre de los acondicionadores: caracterizada por fiebre, escalofríos, malestar general y dolor de cabeza.

A la hora de crearnos estos problemas, no influye solo la sequedad del aire, sino que se suman otros factores como temperaturas excesivamente bajas o el choque que sufre el organismo ante los cambios bruscos de temperatura. 

nariz tapada por el aire acondicionado

Consejos para librarte de la sequedad de garganta

Ante los cambios bruscos de temperatura, es conveniente que tengas a mano un pañuelo, chaqueta o manta para taparte. Esta recomendación es idónea para casos en los que no puedas variar la temperatura. Lo ideal, si tienes la opción de hacerlo, es activar el aire acondicionado cuando realmente haga falta.

Cuando tu garganta se seque a causa del aire acondicionado, bebe agua o zumo de manera constante. Una buena opción es tener siempre a mano una botella de agua de cristal con la que puedas saber cuánto bebes. La ingesta diaria de agua recomendada es de dos litros. Beber a pequeños sorbos, de manera constante, es lo aconsejable.

Los caramelos de miel o la leche con miel son otros remedios para la sequedad y el dolor de garganta. Y también es muy efectivo preparar agua tibia con miel y limón. Muy sencillo. Solo tienes que calentar un poco de agua y añadirle unas gotas de limón y un poco de miel.

El eucalipto es otro de los ingredientes aconsejados para tener una garganta sana. Alivia, baja la inflamación y soluciona la sequedad. Basta con que pongas cinco hojas de esta planta en una taza de agua caliente. Déjala reposar y bébela sorbo a sorbo.

Si quieres que tu entorno esté más húmedo, puedes llenar la estancia de plantas que transpiren agua y contribuyan a aumentar la humedad de la zona. Otra opción es situar un humidificador que mantenga tu oficina o vivienda con un aire húmedo y limpio.

Por otro lado, es básico que la temperatura de la estancia sea constante. Como hemos visto, los cambios bruscos de temperatura son los causantes no solo de sequedad de garganta sino de otras dolencias. Para controlar la temperatura que hace, es necesario que instales un climatizador. Este mantendrá la temperatura constante en todo momento.

Asimismo, mantener la máquina de aire acondicionado limpia es esencial. A consecuencia de la humedad que se genera en ella se multiplican los microorganismos en su interior y al respirar ese aire, pueden ser causa de afecciones respiratorias.

Por último, es beneficioso mantener bien ventilada la estancia donde se encuentra el aire acondicionado. Es fundamental para que no se concentren bacterias y otros microorganismos procedentes del aparato. Para ello es suficiente con abrir las ventanas al menos durante quince minutos al día. Así mejora la calidad del aire.