Alcanzar la temperatura adecuada en nuestra vivienda es uno de los mayores problemas de los sistemas de climatización, puesto que perdemos mucha energía en conseguir dicha temperatura, puesto que encendemos y apagamos continuamente el sistema o determinamos temperaturas que no son adecuadas. 

Está claro que podríamos bajar o subir la temperatura manualmente según nuestra sensación de calor. Pero esto implica estar pendientes del sistema en cada momento, así como obligar al equipo de climatización a trabajar más, lo que se traduce en un mayor consumo de energía, reduciendo nuestras facturas de energía. 

Por suerte, en la actualidad se han desarrollado sistemas de climatización inteligentes que permiten una climatización eficiente gracias a sistemas de regulación, control y programación de nuestros equipos.

¿Qué es la climatización inteligente?

De manera general, al hablar de climatización inteligente nos referimos al control de la instalación de un inmueble gracias a equipos que pueden ser gestionados en remoto gracias a aplicaciones en dispositivos móviles con conexión a Internet.

También permiten monitorizar el consumo de energía o geolocalizar a los usuarios en el inmueble para que el propio sistema se encienda o apague según la necesidad.  Y todo ello sincronizado con la temperatura exterior, para conseguir el mayor confort y alcanzar la mejor temperatura para la vivienda. Esto se consigue gracias a los termostatos inteligentes

Sin embargo, lo más revolucionario de este tipo de sistemas es que son capaces de actuar por sí mismos, sin necesidad de ser controlados por el usuario y en función de la información que reciben de sensores y del exterior. 

Ventajas de los sistemas de climatización inteligentes

Control de temperaturas

Estos aparatos son capaces de adecuar la temperatura en función de la hora del día o de la temperatura exterior. Gracias a los citados termostatos inteligentes podemos determinar temperaturas de funcionamiento, siendo el sistema el que se encienda o apague si se alcanza esa temperatura. 

Mayor comodidad

Poder controlar tu sistema de climatización de manera remota aumenta la comodidad y el confort. Imagina llegar a casa y no tener que esperar a que se caliente o enfríe, sino que ya esté a la temperatura adecuada. 

Además, el sistema es capaz de adaptarse a la persona que entra en la estancia, desarrollando perfiles de funcionamiento adaptados a cada persona en particular. 

Ahorro de energía

Este tipo de sistemas consigue un importante ahorro de energía, lo que conllevará un buen ahorro económico. Esto se consigue gracias a que no se pierde energía en conseguir la temperatura adecuada, encendiendo y apagando el sistema sin sentido.

Mejor reparto de la temperatura

Es cierto que nosotros no sabemos adecuar el funcionamiento del sistema para sacarle su máximo rendimiento. Gracias a una serie de sensores, este tipo de sistemas de climatización calculan, por ejemplo, cómo disponer las aspas para que se reparta mejor la temperatura. 

Mantenimiento sencillo

El propio sistema nos avisará de si es necesario limpiarlo o realizar una revisión. Además, en cuanto el sistema note que algo falla, te avisará, evitando así problemas mayores. 

Mejor soporte técnico

Con un aire acondicionado inteligente y el potencial de las conexiones, podemos mandar un aviso y que el servicio técnico nos revise el aire acondicionado a distancia.