La arquitectura sostenible o ecológica va a ser un elemento esencial para el futuro, en una sociedad global donde el cambio climático se ha establecido como el principal problema en el conjunto del planeta.

En algunos países fuertemente industrializados, como pueden ser los Estados Unidos de América, el 94% de la energía es consumida en edificios, generando alrededor del 80% de los gases de efecto invernadero.

aire acondicionado ayuda a reducir los gases de efecto invernadero

Parece, por tanto, indispensable una modificación en los estilos de vida, así como en la arquitectura que se ha venido diseñando y construyendo, para hacer frente a esta problemática, solventarla o superarla, con el fin de adecuar las necesidades del ser humano a las del planeta.

La arquitectura sostenible va a poder identificarse a través de diferentes elementos. Existe toda una literatura que intenta señalarlos para adecuar los modelos y que se vayan acercando a lo que se considera correcto.

Es algo claro y objetivo, que uno de los elementos clave debe ser la eficiencia energética. Esta es fácilmente cuantificable y sus beneficios repercuten de manera muy directa en los habitantes de la casa.

Por este motivo, en los últimos años se han comenzado a ver de manera frecuente placas solares instaladas en el tejado o doble acristalamiento en las ventanas. La reducción en la factura de la luz ha sido un claro aliciente para ello.

A esto hay que sumarle que, también, ha sido habitual la instalación de una climatización evaporativa, la cual inyecta aire húmedo en el edificio a la misma vez que lo regenera, eliminando polvo y otras partículas, reduciendo, a su vez, las alergias.

climatizar una casa con aire humedo

Asimismo, una correcta recirculación del agua, cogiendo y guardando la que cae sobre la cubierta y aprovechando la máxima posible, es un signo más que evidente de una arquitectura sostenible, ya que se reduce las necesidades externas.

Sin embargo, existen otros elementos que no se tienen tan en cuenta a la hora de diseñar o que no parecen tan evidentes cuando las etiquetamos de esta manera.

Uno de ellos, quizás el más significativo, puede ser la afección paisajística que crea el edificio. Normalmente, o al menos hasta ahora, no se ha solido considerar, más allá de lo que se ha obligado si la casa o la construcción estaba en un área histórica o protegida.

Si este se encuentra en otro lugar más alejado, por ejemplo, construido de manera aislada, fuera de cualquier núcleo, no ha solido importar la afección al paisaje o al conjunto que lo rodea.

burj khalifa burj al arab dubai

Otro elemento sobre el que, quizás, no caigamos es la ética social. ¿Podrían ser calificados como éticos socialmente los Burj Khalifa o el Burj Al Arab de Dubai aunque cumplan todas las características que hemos comentado? Sería difícil.

La arquitectura ecológica, por tanto, va a estar basada en diferentes ítems que no solo van a consistir en medir la energía usada o los materiales necesarios, sino que también será preciso tener en cuenta otros, desde el entorno en el que se encuentra a la innovación o el diseño.